Elige una carrera que encaje con tu punto de partida
La distancia, el desnivel, el terreno y la hora de salida determinan la exigencia de una prueba. Antes de apuntarte, valora cuánto tiempo tienes para prepararla y si tu entrenamiento reciente se parece a lo que te pedirá la carrera. Elegir un objetivo realista ayuda a disfrutar del proceso y a mantener la constancia.
En verano el ritmo no cuenta toda la historia
Con temperaturas elevadas, el mismo ritmo puede sentirse más duro. En lugar de perseguir una cifra exacta, utiliza también tus sensaciones, la respiración y la duración de la sesión. Si las condiciones son exigentes, bajar el ritmo o recortar el entrenamiento forma parte de entrenar con criterio, no de perder progreso.
Organiza las sesiones alrededor del calor
- Prioriza las horas más frescas del día cuando sea posible.
- Reserva los entrenamientos exigentes para días y momentos con condiciones más favorables.
- Da margen a tu cuerpo para adaptarse de forma gradual al verano.
- Revisa la previsión y el reglamento de la carrera: salida, avituallamientos, recorrido y material permitido.
Hidratación y carrera: prepara lo que vas a usar
No estrenes el día de la prueba bebidas, geles, ropa ni estrategia. Practica durante tus entrenamientos lo que sea razonable para tu distancia y condiciones. La organización de la carrera debe ser tu referencia para conocer los avituallamientos disponibles; lleva lo necesario solo si encaja con tu experiencia y con el reglamento.
La semana de la carrera
La última semana no sirve para recuperar entrenamientos que no se hicieron antes. Mantén sesiones conocidas, duerme bien y prepara con antelación el desplazamiento, el dorsal y la equipación. Llegar con ganas de correr vale más que llegar con fatiga acumulada.
Encuentra una carrera y dale tiempo a tu preparación
Consulta el calendario de agosto, confirma cada ficha con la organización y crea un plan adaptado a tu nivel y a los días que tienes disponibles.
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FBR