Durante una carrera de 10 km aumentan la respiración, la frecuencia cardiaca, la temperatura corporal y el trabajo de músculos, tendones y articulaciones. Estas respuestas son normales dentro de un esfuerzo adecuado a tu nivel. La diferencia la marca la preparación, el ritmo y la recuperación posterior.
Sensaciones habituales
Es normal acabar con fatiga, piernas cargadas y necesidad de reponer líquido y energía. También es frecuente que el ritmo percibido cambie en los últimos kilómetros. Un calentamiento, una salida controlada y una vuelta a la calma ayudan a gestionar mejor la sesión.
Recuperar también es entrenar
- Hidrátate y come de acuerdo con el esfuerzo y tus necesidades.
- Evita convertir el día siguiente en otra sesión dura si sigues muy fatigado.
- Prioriza el sueño y movimiento suave.
- Registra cómo te has sentido para ajustar las siguientes cargas.
Señales para parar y pedir ayuda
Dolor intenso o que empeora, desmayo, dolor en el pecho, dificultad respiratoria fuera de lo habitual o síntomas persistentes no son parte del entrenamiento. Detén la actividad y consulta a un profesional sanitario según corresponda.
Construye una base que puedas sostener
FBR adapta la progresión a tus días disponibles para que cada semana sume.
Crear mi plan FBR
FBR